Rectifico: No les voy a contar a mis nietos lo del Récord Guinness en el que participé

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Llevo un par de días dándole vueltas y lo he decidido. En un post anterior, te decía que algún día les contaría a mis nietos que yo participé en un Récord Guinness. Pero, si te digo la verdad, en realidad eso no es algo que merezca tanto la pena como lo que sí les diré.

Les diré que hubo una vez en la que quise embarcarme en una locura de un fin de semana, llamada World Quondos Récord. Hasta tal punto que me vi en un tren camino de Alicante -nunca antes había estado allí, por cierto- para encontrarme con personas a las que apenas conocía y vivir con ellas una experiencia única.

Foto de grupo del World Quondos Récord

Les contaré que esas personas eran expertos en marketing online, emprendedores, influencers… Con miles de seguidores en Twitter – [SPOILER ON] sí, la red social esa del pajarillo que terminó comprando Zuckerberg [SPOILER OFF] – y que incluso yo ya conocía las caras de muchos de ellos por sus fotos de perfil en blogs y redes sociales.

Les haré referencia a cómo me había preparado una charla que tenía que dar el domingo siguiente a las 7.30 de la mañana. Delante de estos referentes y de decenas o centenares de personas que seguirían el evento por streaming desde su casa.

Lo que sí fue importante

Sin embargo, apenas pasaré de puntillas por todo esto porque no deja de ser algo anecdótico, igual que el Récord Guinness, al fin y al cabo. Lo que de verdad les voy a decir es que si sueñan muy, muy, muy fuerte con algo, lo acabarán logrando, que yo lo vi en casos de gente real, como la que hay detrás de FELER. O que nunca se sentirán desubicados si en la zona donde se encuentran hay alguien como Èlia Guardiola. Les informaré que hay pegamentos tan fuertes que hacen que algunas personas se levanten de la cama y corran para apoyarte en tu charla, en un momento en el que un abrazo te da la energía suficiente para comerte el mundo, como Nano Lamberti y Albert Valero, o que te apoyen desde el streaming y Twitter a esas horas intempestivas, como Bruno Vázquez-DoderoFer Rubio y muchos más que no conocen personalmente pero a los que les unirá un sentimiento de gratitud.

Cena La Mafia

Algún día, les diré a mis nietos que se esfuercen, por ellos y porque siempre habrá alguien que se lo reconocerá. Y que estén preparados por si alguna vez se les acerca alguien con tantísima experiencia como Enrico Ahrens, de Fundesem Business School, para felicitarles por algo que han hecho y esto les haga quedarse sin palabras de la emoción. Y que, en esencia, todos tenemos las mismas preocupaciones, similares herramientas y parecidos anhelos. Así que deben mantener los ojos muy abiertos y aprender de personas como Carmen Santo o de quienes están detrás de Metricool o Exprime Viajes. De sus experiencias, de su visión, de sus sueños.

Les insistiré en que solo saliendo de su zona de confort pueden conseguir lo que desean y que absorban todo lo que puedan de cracks que lo son dentro y fuera de la pantalla del ordenador, como Víctor CampuzanoIsabel RomeroCarlos Bravo y personas como las que están detrás de Quondos. Que no prejuzguen a nadie, porque pueden partirse de risa y a la vez aprender muchísimo en una ponencia de un abogado si este es como Nando Olcina o que cuando piensen que una marca es divertida, intenten conocer a los que están detrás de ella porque serán la o**ia -y además muy buena gente- como los chicos de Mr Puterful.

Echando un selfie

Que un viaje en tren de 3 horas se puede convertir en un paseo si van acompañados de alguien como Eli Romero. Y que cuando vuelvan a casa, con una maleta llena de ropa y una mochila cargada con todas estas vivencias, agradezcan la sonrisa, el beso, el abrazo, el saludo cariñoso de quienes les han ayudado y empujado para que todo eso haya sido posible con su paciencia, su colaboración, su presencia. Que den un beso a los suyos y en especial a su mujer.

Cuando les haya contado todo eso…

Solo después de todo eso, y de muchas cosas más porque la memoria del abuelo es limitada y sabe que se deja cosas atrás, les contaré que sí. Que al final batimos el Récord y que di una charla con consejos para salir en los medios de comunicación sin pagar por publicidad. Pero, en realidad, eso fue lo de menos.

Cómo usar tu historia para salir en los medios de comunicación

Ponente World Quondos Record

 

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5 comentarios en “Rectifico: No les voy a contar a mis nietos lo del Récord Guinness en el que participé”

  1. Grande Borja!! Fue un verdadero placer conocerte. Y compartir unas copitas contigo incluso antes de que comenzara la locura del evento. Ya me he suscrito a tu newsletter para poder aprender mucho más de ti y ponerlo en práctica con Xidere. Tengo que exprimir todos los aprendizajes para nuestro gran evento perruno de Octubre. Gracias por compartir tu experiencia.
    Saludos
    Gon

    • Hola Gonzalo! Es un placer tenerte por aquí y haberte conocido en Alicante; aquellas copitas fueron el preludio de algo grande! Bueno, copitas o copazas, porque yo al día siguiente tenía un dolor de cabeza muy considerable… Para cualquier cosa que necesites o duda que te surja, no tienes más que decírmelo. Un abrazo muy grande!

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